Diversidad Cultural desde la García Ginerés para el mundo

El 21 de mayo está considerado el Día Internacional de la Diversidad Cultural según la declaración de la UNESCO el 11 de septiembre de 2001 y ello entraña, para nosotros, una excusa para celebrar(nos) como compañeros, comunidad, amigos, vecinos, como gente de todas partes y en un espacio social como El Casal Català de la Península de Yucatán que abre sus puertas un domingo más para festejar la cultura y la diversidad de los cuerpos que la producen, entendiéndola como un patrimonio común de la humanidad y como parte fundamental de los Derechos Humanos y Culturales.

Como cada encuentro que se celebra en el Casal, se trata de un esfuerzo colectivo que, en está ocasión, está mediado por estudiantes de la Licenciatura en Desarrollo y Gestión Interculturales del Centro Peninsular en Humanidades y en Ciencias Sociales (CEPHCIS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM): Andrea, Raquel, Ali, Natalia, Jan, Yolotzin, Celina y Emilio, y una profesora: Adela.

Entre todos hemos emprendido la tarea de coproducir un prototipo social en el que abordar tres ejes epistémicos: el conocimiento, la tecnociencia y la diversidad cultural con un enfoque procomún en el que partir de las experiencias vividas y los entornos que habitamos (el cuerpo, la ciudad, el medioambiente e Internet).

Con base en las siguientes preguntas: ¿de dónde eres? ¿por qué vives en Mérida? ¿qué significa para ti Diversidad Cultural? ¿cómo ha sido el proceso de gestionar de manera colaborativa el Festival de la Diversidad Cultural en MerCasal?, hemos construido una suerte de relatos experienciales para identificar(nos) y reconocer(nos) en la diversidad que somos.

Nací en Santiago de Compostela, Galicia (España) y emigré a Yucatán hace 12 años. Vivo en Mérida porque la ciudad y sus gentes me atraparon y sentí que sería un buen lugar para compartir esta vida con otras personas. La Diversidad Cultural no deja de ser un término apropiado, una palabra compuesta, un discurso y/o un grito de protesta; pero en sí misma es vida en común, es expandir muros, abrir fronteras, darse la mano, acompañar(nos), mirar(nos) sin juzgar y escuchar desde cualquier lugar, con cualquier persona y en cualquier momento. Practico el trabajo colaborativo en toda su expansión y MerCasal es uno de esos espacios donde lo que sucede se construye entre muchas personas, donde socializamos porque nos va la vida en ello, desde el afecto. Adela Vázquez.

Nací en la Ciudad de México y hace unos meses vine a vivir a Yucatán. Vivo en Mérida porque aquí me he encontrado a mí misma, he aprendido que existen muchos Méxicos y he podido apreciar más la diversidad. Para mi la Diversidad Cultural es un hecho; es darle nombre a las múltiples posibilidades de nombrar y vivir el mundo. Participar en la organización del MerCasal me está dando la oportunidad de conocer más mi barrio. Vivo en la García Ginerés y tengo muchas ganas de que la gente que vive aquí conozca lo que el Casal Català tiene para compartir. Andrea Gutiérrez.

Ciudad de México es mi ciudad natal, ahí crecí y viví toda mi infancia, sin embargo a los 21 años decidí escapar de la ciudad monstruo en busca de un sitio más tranquilo para vivir. Fue así que hace cuatro años llegué a la ciudad de Mérida para estudiar mi carrera. Para mi la Diversidad Cultural tomó un sentido más profundo en el momento en que llegué a la península; en parte por mi carrera, en parte por la experiencia de vivir en  un lugar tan diferente al centro del país donde pude apreciar formas de ser muy diferentes y, al mismo tiempo, sentirme identificada con los jóvenes, las inquietudes y las preocupaciones de la actualidad, al mismo tiempo que veía la vida desde otra perspectiva. Para mí la Diversidad Cultural es un hecho de la vida cotidiana que implica múltiples valores como el respeto, la equidad o la solidaridad pero, sobre todo, la reflexividad, es decir, la capacidad que tiene cada uno para colocarse en los zapatos del otro y así poder generar propuestas de inclusión y participación. Por lo antes mencionado la planeación del Festival de la Diversidad Cultural en el MerCasal ha sido una experiencia de aprendizaje donde cada uno de los participantes, desde sus propias capacidades y habilidades, busca la forma de aportar y compartir para que sea una experiencia de intercambio y reconocimiento de los otros. Ali M. Becerril.

Nací en la Ciudad de México y por varios años tuve la intención de vivir en Mérida, hasta que se me hizo. Aunque pensaba que sólo venía por unos meses, me enamoré de esta ciudad y me dieron ganas de echar raíces. Es tan distinto del lugar en el que crecí, y a la vez tan parecido. Vivo con estos contrastes que me hacen sentir, repensar y conocer más las mil y una posibilidades de vivir una misma cultura, o de vivir culturas diferentes dentro de un mismo lugar. Participar en el MerCasal ha sido una experiencia de construcción conjunta y participativa: fue un proceso nutrido de amor y trabajo. Este espacio es una plataforma de encuentros humanos, equidad y colaboración, que tanto necesitamos en estos tiempos de individualismo y egoísmo. Raquel Corona.

Nací, crecí y vivo en la ciudad de Mérida, la de Yucatán. Vivo aquí porque mis raíces, origen, familia, mi corazón y mi hogar están aquí; además, Mérida es una ciudad tranquila, pequeña y las relaciones personales aún son cercanas y, muchas veces, afectivas. Pienso que Diversidad Cultural es toda esa riqueza de idiomas, formas de pensar, de entender el mundo y a las personas que nos rodean, las formas distintas de hacer y crear objetos, historias, pensamientos, arte, etc. Toda esa variedad de organizar, pensar y describir las realidades. Participar en el MerCasal, en el marco de esta celebración, ha sido satisfactorio pues me ha permitido conocer y entender las distintas formas de pensar y de observar cómo se va conformando una comunidad que es tan distinta en su procedencia pero que se unen por objetivos en común, el reconocimiento y el respeto de la diversidad. Juan Medina.

Soy del Estado de Puebla. Llegué a la ciudad de Mérida para estudiar la Licenciatura en Desarrollo y Gestión Interculturales. La diversidad cultural es la manera en la cual está integrada una sociedad en cualquier parte del mundo. Nos hemos organizado muy bien, ya que cada uno de los equipos ha sido responsable y respetuoso con las propuestas que se han presentado. Yolotzin Zamora.

Nací en la Ciudad de México pero a los 15 años me fui a vivir a Playa del Carmen, Quintana Roo, con mi mamá. Ahí mi vida dio un giro de 380º grados, ya que por primera vez salía de la gran ciudad. En Playa del Carmen hay un flujo de personas de todas partes del mundo así que tuve que aprender a relacionarme con otras y otros. Sin saberlo, era mi primer acercamiento a una vasta diversidad de formas de comprender la vida, aunque aún no supiera llamarlo Diversidad Cultural. Ahora llevo 3 años en la ciudad de Mérida como estudiante y desde que llegué aquí me di cuenta de que México es muy distinto a lo que yo pensaba que era. En cada una de sus regiones hay una gran diversidad de platillos, expresiones, lenguas y formas de relacionarse con el entorno. La Diversidad Cultural implica no sólo reconocer que existe otro que ve el mundo distinto a ti, sino ser capaz de respetar sus ideas y entrar en una reflexión constante contigo mismo sobre lo que eres, lo que no eres y lo que podrías ser de acuerdo a las nuevas experiencias que adquirimos todos los días con el fin de ser mejores personas. Colaborar en el Festival de la Diversidad Cultural me ha servido de experiencia para poder desarrollar habilidades de organización, trabajo en equipo y, sobre todo, formar lazos de intercambio más allá de lo material; me ha mostrado que existen formas de relacionarnos y generar espacios para la comunidad con una base de amor y generosidad. Natalia de la Garza.

Estos relatos podrían ser tu propio relato, el de tu amiga, el de un familiar, el del otro. Todos somos diversos; todos tenemos nuestras propias experiencias. La del MerCasal, cultura ginerosa es una de muchas y está hecha entre todas las personas que pasan por este espacio un domingo al mes.

Un equipo de Reflejo Universitario, programa de la televisión de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), cubrió el evento y produjo este precioso vídeo:

Puedes ver la portada y leer la nota completa en la sección cultural La Jornada de en medio del periódico La Jornada Maya.